EL CEREBRO EN DOS PATADAS
ebook

EL CEREBRO EN DOS PATADAS

Código de artículo:
E1000669299
Editorial:
LIBER FACTORY
Fecha edición:
Materia
Libros para Todos
ISBN:
9788417882594
Formato:
EPUB
Idioma:
Español
Tipo de libro:
Ebook
DRM
Si

¿Qué es el cerebro? ¿Para qué sirve? ¿Dónde podemos localizarlo, y reclamar, en su caso? ¿Por qué está tan arrugado? ¿Hay diferencias entre el cerebro de un hombre y el de una mujer, o entre el de un león marino y el de un inspector de Hacienda, si a eso vamos? ¿Está el cerebro de un niño programado para llorar a determinadas horas de la siesta, o el de un anciano para pagar solo con calderilla? ¿Hay alguna peculiaridad en los cerebros de Amancio Ortega o de Belén Esteban? ¿Son más listos los chinos? Estas y otras fascinantes cuestiones tienen su asiento en "El cerebro en dos patadas". Las respuestas no tanto, pero las preguntas tienen todas su asiento. Con un estilo ágil y desenfadado, coloquial y desenvuelto, no exento de osadía y descaro y tal vez algo de procacidad y desvergüenza y continuas salidas de tono, el autor nos abre a un fascinante panorama donde son aclaradas todas las dudas que podríamos albergar sobre el proceloso mundo del cerebro, al tiempo que nos sumerge en otras que no teníamos o que creíamos definitivamente resueltas, y no solo porque el autor se enrede al explicarse sino porque el cerebro es así, misterioso como un guión de Cuarto Milenio y complejo e intrincado como las instrucciones para montar un armario de IKEA. Para colmo, el autor emprende el más difícil todavía embutiendo el conocimiento de todo cuanto cabe preguntarse acerca del cerebro en el mínimo tamaño y precio de un libro de bolsillo con hechuras más propias de una guía de visita del Palacio Real que de un exhaustivo y minucioso manual, como lo es éste. No se preocupe si al final del libro sale con más preguntas que respuestas y con la impresión de no haberse enterado de nada. Eso le pasaba al mismísimo Cajal, o a Punset, porque el mundo del cerebro se las pela, pero lo disimulaban bien y cuando les entrevistaban ponían cara de tenerlo todo controlado. Haga usted lo mismo. Piense que al menos solo ha gastado dos tardes. Otros han empl...

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