Un libro para los que están empezando a leer, con un millón de capítulos, gallinas sueltas y páginas sin numerar. ¿Es una locura? El chiste de leer es un buen plan para chicos que están aprendiendo y prefieren hacerlo con una sonrisa. Solos, de a dos o de a muchos. Con chistes, poemas, diálogos y acertijos para leer en voz alta, actuar, adivinar e inundarse de alegría. Luis Pescetti propone juegos con los sonidos y los sentidos de las palabras y, sobre todo, invita a disfrutar del vínculo fundamental que une a quien desea aprender con quien se dispone a enseñar. Este libro, escribe Pescetti, está construido para que un chico (los niños) y un grande (los padres) puedan compartir la experiencia de aprender a leer. Mientras los primeros aprenden a descifrar símbolos, los otros repasan su propia experiencia. Con el humor como recurso, a través de él emerge el entusiasmo necesario para la relación entre ambos. Frente a un niño, un adulto con desgano es tan imperdonable como un chofer dormido , dice Pescetti. De ahí su singular composición: dibujos, test, chistes, adivinanzas, e incluso canciones a las que puede accederse gracias a los medios digitales.