Una mujer de la prehistoria traza figuras de animales en los muros de la caverna que habita y busca alimento en el corazón de un ciervo. En el vasto silencio del espacio un astronauta se enfrenta a la soledad y al abismo, mientras su propio pulso señala su frágil vínculo con la vida. Entretanto, en el siglo XVII, el famoso médico William Harvey desafía los límites del conocimiento humano al diseccionar animales y hombres para descubrir que la circulación de la sangre depende de un pálpito.