Frente a una sociedad obsesionada con la productividad, la hiperconexión y la necesidad constante de aprovecharlo todo, Juan Evaristo Valls Boix propone una idea radical: aprender a perderse cosas también puede ser una forma de libertad. Inspirado en el concepto opuesto al FOMO, el JOMO reivindica la alegría de renunciar, descansar y sustraerse a los imperativos contemporáneos del rendimiento y el consumo permanente. Decir no deja de ser fracaso para convertirse en una forma de resistencia cotidiana y de reapropiación del deseo. Con una escritura clara, crítica y profundamente contemporánea,JOMO. El gusto de perder reflexiona sobre el cansancio colectivo, la precariedad emocional y la necesidad de construir vidas más habitables en medio de un mundo acelerado.