Marta Cecilia Núñez escribe en soneto, lo cual quiere decir que ocupa la forma, la hace suya, la adapta y la adopta para contarnos lo que le viene en gana, a la manera en que un cangrejo ermitaño ocupa la concha de un caracol. Lo que tenemos en cambio frente a nosotros es la historia de una vida narrada en soneto, en la que va dando cuenta de ella misma desde sus orígenes.