Tienes en tus manos una valiosa guía para sortear exitosamente la difícil tarea de ser padre o madre de adolescentes. Cathy Calderón de la Barca te invita a enseñar y formar a tus adolescentes a través del ejemplo, de la motivación y del aprendizaje en conjunto; usando vínculos positivos y participando de manera activa con ellos para ayudarlos a pensar y a ser reflexivos hasta que sus cerebros estén listos y maduros para que puedan transitar sus vidas solos, sin tu ayuda. Pero mientras llega ese momento, debes trabajar con ellos en una relación y espacio que permita que la interacción se sienta cómoda y agradable. Es en esta etapa cuando se pone a prueba el amor, la aceptación y el reconocimiento ante los errores graves y las conductas de riesgo. No deberías olvidar que siempre tienes la posibilidad de elegir actuar y comunicarte con tus hijos desde el amor. Si puedes visualizar a tu adolescente como ese ser en formación al que le faltan aún elementos fisiológicos para tomar decisiones inteligentes, al que le falta aún madurez para detenerse y medir las consecuencias, al que le falta aún crecer en responsabilidad entonces tendrás un área de oportunidad para comprender y dar soporte, apoyo y guía a tu hijo o hija. No permitas que te ganen los momentos difíciles, los problemas y las malas decisiones. La etapa de la adolescencia decimos que nos pone a prueba, porque llega a ser tan cansada, y a veces, tan frustrante y dolorosa, que existe el deseo de tirar la toalla y reaccionar con mecanismos de la vieja escuela como la chancla, la nalgada, el castigo desmedido o el grito de «Desaparece de mi vista». Y es, en esos momentos precisamente, en los que hay que recordar que, en la relación con nuestro hijo o hija, afortunadamente hay alguien adulto y, ese alguien, eres tú.