Este texto está dirigido tanto a los cirujanos con experiencia en el campo de la artroscopia como a quienes deseen adquirir la preparación necesaria. Aunque estas intervenciones requieren una cierta práctica antes de poder aplicarlas a un paciente, existen muchos caminos para adquirir esta habilidad, como el trabajo con cadáveres, los centros de formación específica en artroscopia e incluso el empleo de modelos y simuladores. Es probable que en los próximos años se pueda practicar la cirugía en entornos virtuales.