El continente americano, desde la llegada de Colón, ha tenido decenas de migraciones que lo han reconfigurado. Entre tantas historias, el tránsito de la comunidad sueca a los Estados Unidos posee una fuerza interesante de conocer y narrar. Se trata de una sociedad que aportó en gran medida al desarrollo de la identidad estadounidense que hoy conocemos todos.En estás páginas, Elisabet Almergard nos comparte la historia de dos primas: Thamar y Gerda. Desde ambas ópticas el lector accederá a los relatos que nos permiten vislumbrar la experiencia del migrante durante los siglos XIX y XX, así como de quienes decidieron quedarse en Suecia y no partir en búsqueda de aventura y fortuna, sino transformar el viejo continente. Aunado a ellas, un triángulo amoroso con Ivar, compañero de infancia de las protagonistas, nos muestra que los giros de la vida son siempre inesperados.