Mientras la ecología radical intenta resistir apuntalada en sus preceptos de austeridad y mientras la economía verde se organiza para recuperar el mercado de productos bío , una tercera vía, la alternativa ambiental , ha nacido entre un batiburrillo de rumores (análisis contradictorios, informes catastrofistas o predicciones aleatorias), pero también entre verdaderas comprobaciones científicas y experimentos e investigaciones sólidos. La alternativa ambiental mira de reojo al decrecimiento, no se identifica con él; también se aleja de la economía verde , a la que juzga excesiva, y, en lugar de sentarse a esperar el gracioso saludo de cualquier dirigente político, se posiciona a la expectativa cuestionándose las posibles implicaciones del efecto mariposa.