Zezé tiene una imaginación gigantesca y sueña con ser sabio y poeta y usar corbata de moño cuando sea adulto. Pero ahora, que es un niño, su padre quedó sin empleo, su madre trabaja todo el día y sus hermanos mayores le pegan cada vez que hace una travesura. Cuando se siente triste, Zezé cuenta con un amigo muy especial, una planta de naranja lima que le habla con las hojas, las ramas y las raíces, y lo consuela haciéndole escucha cómo palpita su corazón dentro del tronco. Una novela clásica, emocionante, que combina la crudeza de una situación de profunda miseria e incomprensión con la ingenuidad y la ternura de la infancia; que observa el mundo con una mirada limpia. Mi planta de naranja lima relata la historia de un niño que un día, de pronto, descubre el dolor y se hace adulto precozmente. Las ensoñaciones, la picardía, el sufrimiento y la ternura del protagonista atraerán al lector desde las primeras páginas. Es un retrato del Brasil de la pobreza más absoluta, pero, también, una novela llena de poesía. Como todas las obras de Vasconcelos, perdura en el tiempo porque su historia y sus personajes tocan el alma y constituye una lectura entretenida y apasionante que, al mismo tiempo, enseña valores. Es una de las más importantes novelas de la nueva literatura brasileña. Ha sido traducida a más de treinta y dos idiomas, y adaptada para el cine y la televisión en cinco oportunidades. Se han vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo.