Fetch Phillips es un hombre a sueldo, porque considerarse detective privado para él es mostrarse demasiado inteligente. A simple vista parece un sujeto como cualquiera, pero parte de su historia se puede leer en los tatuajes de su brazo. \n\nRecluso. Recluta. Soldado. Criminal. \n\nEs por ello que vive, como puede, en la azotada Sunder City tratando de borrar sus pecados de un trabajo a la vez. \n\nSu primer caso: seguir la pista de un vampiro desaparecido, uno de los profesores de la única escuela integradora de la ciudad. \n\nSu segundo caso: resolver el misterioso asesinato de un elfo en un bar. \n\nAunque la gente sigue pidiéndole que arregle el mundo, no hay magia en esta historia. Solo amigos muertos, milagros retorcidos y una máquina secreta creada para asestar un disparo certero.