En Poseída y proceso de liberación, la autora, María Guadalupe Márquez Vázquez narra una historia que vivió en primera persona, como testigo de la posesión por espíritus malignos de Carlota. Describe el dolor, la ansiedad, la desesperación, el miedo al enfrentarse a hechos sobrenaturales, irreales, ¡terroríficos! y la desesperación de no encontrar ayuda para enfrentar a esos entes del mal.