Agrupados en diez bloques temáticos, El río que se secaba los jueves reúne noventa relatos que destacan por su humor inteligente, su agudo ingenio y la sutil sabiduría que desprenden. Son cuentos que beben de fuentes tan dispares como la tradición y el cancionero popular, o las noticias más rocambolescas y extrañas que se pueden encontrar en cualquier periódico.