Un apasionado músico no logra que sus vecinos disfruten su arte, en especial Madame Lunática, quien hechiza su instrumento musical, lo que ocasiona serios problemas. Al estar deprimido, nuestro personaje busca opciones y descubre que las notas negras y redondas saben bien, tan dulces como la música, aunque tengan forma de aceitunas. Entonces decide cambiar de profesión, pero no por mucho tiempo.