Este libro es una pequeña orquesta lumínica para llevar. Casi como un amanecer que termina de iluminar el todo, poco a poco, minuto a minuto, los poemas y textos de «Una leve canción de luz», alumbran un todo. Este libro alude a los cantos de alabanza del Singerman, el Cantante, en una banda callejera jamaicana, da lugar a fantasmas, bandidos y otras criaturas nocturnas, aquí hay diversas emociones, se pasa de la noche al día y, a su vez, se plantea un vocabulario con definiciones en clave poética.