PREVENTA DEL 05 AL 24 DE AGOSTO .
DESPACHO DE PEDIDOS A PARTIR DEL 25 DE AGOSTO.
Este libro trata de cómo el crimen organizado dejó de infiltrarse en el Estado para convertirse en parte de él. Mientras los políticos hablaban de transición democrática, el país se transformaba silenciosamente en una narcocracia. Sergio Villarreal Barragán, alias el Grande, fue miembro de la cúpula del Cártel de Sinaloa, uno de los hombres más cercanos a Arturo Beltrán Leyva y testigo directo de cómo el narcotráfico se convirtió en el principal engranaje del poder en México. Durante años, las vidas del entonces narcotraficante y de la periodista Anabel Hernández transcurrieron en paralelo: él ayudando a construir un imperio criminal y ella persiguiendo la verdad detrás de él, hasta que la historia terminó por ponerlos frente a frente. Es la primera vez en México que un exmiembro del crimen organizado de esa jerarquía rompe el silencio y acepta dar una entrevista frontal, sin concesiones, incómoda, de la cual emerge un descarnado testimonio en el que revela su convivencia, amistad o guerra con los narcotraficantes más poderosos como Amado Carrillo Fuentes, Ismael el Mayo Zambada, Arturo Beltrán Leyva y Rubén Oseguera Cervantes, el Mencho. Y lo que vivió en los momentos cruciales de la sangrienta cruzada de los narcos por la conquista de México. En Narcocracia, Hernández convierte ese relato en una radiografía del país que muchos prefieren no mirar: gobernadores, generales, senadores, secretarios de estado, empresarios y hasta presidentes de México y otras naciones atravesados por el dinero del crimen organizado. La tesis del libro es contundente: los cárteles no avanzaron por azar ni únicamente por la fuerza de las armas, sino mediante una estrategia de conquista territorial basada en el soborno sistemático de las autoridades. Plaza por plaza, institución por institución, el crimen organizado ocupó los espacios que el Estado fue dejando vacíos. Con la voz del Grande y la investigación de una periodista a la que el poder no ha logrado silenciar, este libro obliga a enfrentar una pregunta incómoda: ¿quién gobierna realmente a México?