Los papás se pierden a menudo, nunca están donde uno los deja. Hoy fui de paseo con mi papá y me distraje un momento en el escaparate de la juguetería mirando ese carro rojo que tanto me gusta. Miro en todas direcciones, mi papá se ha perdido. ¿Dónde estará?, ¿cómo estará?, ¿estará asustado de sentirse perdido? ¡Pobre papá!